El limón también es uno de los excelentes remedios naturales para las uñas. Puedes utilizarlo solo, en zumo, aplicándolo directamente sobre las uñas. También puedes combinarlo con ajo y así no solamente favorecerás el fortalecimiento de las uñas, sino que estimularás su crecimiento.
También con aceite de oliva y ajo podrás confeccionar uno de los buenos remedios caseros para las uñas. Coloca dos dientes de ajo machacados junto a un poco de aceite, deja macerándolos todo el día y unta tus uñas con esta mezcla todas las noches para que empiecen a verse más fuertes y robustas.
La leche, por su calcio, es otro de los ideales remedios caseros para las uñas. Recuerda consumir siempre lácteos en todas sus formas para tener tu cuerpo siempre bien calcificado. Al fin y al cabo, las uñas, al igual que los huesos, necesitan de mucho calcio.